Elegimos el mural del centro como punto de partida: color y tipografía que identifican al lugar.
Las luces de la plaza aportaron un fondo con textura sin restarle protagonismo al vestido.
Cambiamos a interior para sumar variedad de ambientes dentro del mismo book.
La arquitectura del lugar sumó otro tipo de encuadre, más arquitectónico que los anteriores.
Un espacio distinto, el lobby del Hotel Boer, con otra paleta de color, para agregar variedad de locaciones del día.
Cerramos la jornada afuera , con la iluminación y arquitectura del lugar como protagonista.